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Juan Gómez Cornejo y Carlos Torrijos, Diseñadores de Iluminación


Hoy hemos estado charlando con Carlos Torrijos y Juan Gómez Cornejo, que son nuestros diseñadores de iluminación. Ambos se conocían desde hace tiempo, y como nos cuenta Juan, han querido llevar a cabo este proyecto juntos, acompañados por un equipo de técnicos: operadores de mesas, de cañones…

Por supuesto, lo primero que hemos querido que os transmitan es cómo es el diseño de iluminación en BILLY ELLIOT. Carlos nos cuenta que están en pleno proceso de creación. Ya se ha trabajado la parte más técnica y se ha comenzado con el enfoque, pero queda por desarrollar lo más interesante, junto a los actores y cuadrándolo con el movimiento escénico. Su idea es trabajar la luz siguiendo la línea argumental del texto. Esto requiere una gran profesionalidad, al tratarse de un musical muy teatral, con momentos espectaculares que tendrán que iluminarse de forma acorde a lo que va ocurriendo. Nos adelanta que la iluminación irá del blanco al frío.  La historia tiene partes muy humanas, y al mismo tiempo expresa momentos muy duros: la huelga minera, nuestro protagonista huérfano de madre y con una familia complicada, un hermano con ganas de luchar por unos ideales… y todo esto ha de tratarse de una determinada manera, también en lo que se refiere a la iluminación.  Juan añade la importancia del recorrido que tiene que hacer la luz junto a la historia, que va de un momento intimista, del deseo de un niño en un momento social muy difícil, casi dramático, hasta esa espectacularidad a la que se llega cuando se desatan las coreografías y los sueños parecen poder convertirse en realidad.  Hay que pasar por cada uno de esos estados de ánimo y traducirlos en luz.

Os preguntaréis cómo se traduce el hecho de que sea un musical muy teatral en lo que se refiere a la luz. En este sentido, Carlos nos cuenta que, hablando de luz, hay que trabajar una línea muy teatral en la que han de verse las caras, hay que usar proyectores propios de teatro… pero a la vez se trabaja con la danza, porque la magia de un musical es que hay de todo partes trágicas, teatrales, de comedia, coreografías, escenas generales, etc. Este espectáculo, además, tiene una historia muy profunda: no es un musical de jukbox que simplemente acompaña con música una historia. Aquí el texto tiene un peso muy importante, y hay que apoyarlo desde la luz para transmitir lo que se desea. Juan nos comenta además que la luz tiene que apoyar los diferentes ritmos de la historia, apoyar tanto los espacios íntimos como los naturalistas, para lo que es necesario un planteamiento técnico bastante complejo. ¡Ahora están investigando, sorprendiéndose y descubriendo!

El trabajo de estos dos profesionales influye mucho en el buen resultado final de otros departamentos, como la escenografía o el vestuario, complementándose con ellos para lograr un show redondo en que todo es uno. Se trabaja con luz frontal, lateral, superior, contraluz… para hacer que el espectador se sienta completamente absorbido por un resultado completo.  Hay vestuarios que necesitan un tipo de luz y otros que requieren otra o a los que le puede perjudicar determinada iluminación. Hay que contar la historia con luz, ya que esta puede engrandecerla, hacer que traspase hasta el patio de butacas.

Cada escena es diferente, no es lo mismo el espacio industrial, la mina donde se desarrolla la parte más trágica de la historia, que se ilumina de forma más fría tirando a grises y azules, que la escena de las niñas bailando, cuyos tutús requieren mucho más colorido. Y para dar con la luz perfecta hay que probar mucho, verla desde distintos ángulos…

Por ejemplo, la luz natural realza y estiliza el cuerpo del bailarín, generando el relieve. Por ello, en las partes de danza se utilizan las luces laterales y las de fondo que “despegan” a los de más atrás y dan volumen y sentido a la acción.  Otras luces van incorporadas en los propios decorados, como la casa de Billy, que tiene sus lámparas como cualquier casa… pero hay otros elementos más sorpresivos, que tendremos que ver, y que harán que el decorado y la luz convivan de la forma óptima.

Pero también queremos que Carlos “se moje”. Le preguntamos cuál es el número musical que cree que dará más juego… y le cuesta decidirse. Finalmente nos menciona “Electricity”, las coreografías en las que se mezclan mineros y bailarines, la escena de la madre de Billy, sus encuentros con su gran amigo o el espectacular final.

¡Estamos seguros de que todos ellos serán una maravilla visual gracias al trabajo de este gran equipo!

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