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La Navidad en Billy Elliot

Billy Elliot Musical

Durante el tiempo en que se desarrolla Billy Elliot, en esos complicados meses de lucha incansable de los mineros por salvar su futuro, uno de los momentos más entrañables y a la vez más duros es la Navidad.

Una Navidad en la que no hay nada: ni comidas copiosas, ni los regalos que cada uno podía desear, ni árboles llenos de adornos, ni calles iluminadas. Pero una Navidad en la que, dentro de la tristeza del momento, cada uno aporta algo para no falte lo único que les queda: la alegría.

Porque no tendrán para grandes compras, pero Billy se encarga de que su amigo Michael tenga el regalo con el que siempre soñó. Y no habrá para un pavo tradicional, pero sí se sientan a una mesa que rebosa compañerismo.

Y nadie se siente solo, porque están juntos. Y juntos beben, juntos se pasan de la raya, y juntos cantan, y meten la pata, y disfrutan, y lloran cuando los sentimientos desgarran desde dentro. Y nosotros con ellos, porque esa fuerza se transmite más allá del escenario, y en ese momento somos un minero más, brindando con cerveza caliente por un mañana que sabemos que no será mejor, pero que se merece un trago hoy.

Todos se arropan, todos se aceptan porque todos lo están pasando mal y saben por qué cada uno reacciona de la manera que lo hace. Y si hay que ayudar a alguien a levantarse, a callarse o a seguir cantando, se le ayuda. Todos dan lo que tienen, que es muy poco, y por eso todos reciben tanto. Porque es Navidad y de eso se trata, de crear la magia si no ella no viene sola. Que no siempre viene y eso no tiene por qué impedir que la vivamos.

Esa magia que viene de dentro es la que os quiere desear todo el equipo que forma Billy Elliot. Que podáis vivir una Navidad tan llena de magia como la que podéis disfrutar en Billy Elliot, El Musical.

La Navidad en Billy Elliot
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1Comentario
  • Carlos B.
    Posted at 12:59h, 28 diciembre

    Muchas gracias e igualmente para vosotros.

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