Noticias

Las madres de Billy Elliot

Captura

Ya ha llegado mayo, y en este mes no podemos dejar de hacer un homenaje a las madres y la función que tienen en la historia de BILLY ELLIOT, El Musical.

En la vida de Billy y de su familia, el papel de las madres es complicado, porque es fundamental para el desarrollo del personaje (Billy) pero se lleva a cabo desde la distancia o desde un plano mucho más sutil, porque su desarrollo no es principal ni activo. Y sin embargo, sigue siendo vital para el desarrollo de la historia.

En Billy Elliot nos encontramos a tres madres: la abuela (Edna), la madre (Sarah) y la Srta. Wilkinson.

La madre de Billy, está siempre presente en la obra aunque ya no esté. Ella es la que da fuerza a su hijo cada día para seguir luchando por su sueño, la que con sus palabras le hace darse cuenta de que tiene que darlo todo por él, enfrentándose a lo que haga falta.  Ella está presente en Billy, él es su legado, de sus dos hijos, Billy es el que lleva su esencia, su mensaje, sus sueños, o su fuerza para luchar por ellos,  y esto es vital para el personaje del padre, que consigue recuperar a su mujer, su lucha, sus ganas de vivir.

La madre de Billy es un apoyo constante, no necesita estar presente, está dentro de su corazón y de forma consciente o inconsciente, ya ha establecido una guía en Billy, una respuesta, una actitud. Los recuerdos de Billy, las palabras que le dejó escritas, y que él atesora en su memoria tras haberse empapado de ellas tantas y tantas veces. Es lo que le hace fuerte, lo que le dará las alas para ser él mismo, para volar solo, realizado, libre.

La abuela de Billy, un personaje maravilloso, entrañable, pero complicado, con una profundidad y una historia y un mensaje muy potente tras el humor tierno de su despiste y el humor negro de su realidad. Por la situación familiar, es el único referente femenino que tiene Billy durante esta hasta que conoce a la Srta. Wilkinson.

Poco sabemos de su relación con su hija. La casaron joven y siguió el camino marcado, casa, hijos, cocina y aguantar. Es tan fuerte el sueno no cumplido al final de su vida, que eclipsa y olvida una vida de penurias. No es casual que la abuela de Billy esté en otra realidad, necesita esa otra realidad para construir, para seguir, y para formar parte de la alegría de vivir de Billy.

En su función con abuela, está en el momento oportuno, demostrándole a Billy de quién le viene la pasión por el baile, y lo importante que es VIVIR, con mayúsculas, no limitarse a dejar pasar la vida y lo que esta nos traiga.

En su arrebato, la abuela le enseña a Billy que hay que aferrarse a lo que se sueña, dirigir nuestra propia existencia decidiendo en qué queremos convertirnos. Se convierte, en su loca cordura, en un referente y en el detonante para que Billy comience una nueva etapa que le llevará tan lejos como él quiera.

Y la Señorita Wilkinson, es sin duda la madre más controvertida de la obra. Como madre de Debbie, es difícil explayarse, vemos a una mujer frustrada, que no le gusta su vida, que ya no le gusta su familia, pero que de pronto ve la luz, en Billy, y luchar por él es luchar por ella misma, ‘yo no he podido pero tú puedes, yo puedo ayudarte a que tú puedas’, y se convierte en ese cariño, apoyo y confianza que le falta a Billy, es la madre definitiva que ambos necesitan para seguir. Billy y la señorita Wilkinson son la metáfora de la vida misma, te enseño a volar y cuando vuelas, te marchas, y ya no tienes que regresar, gracias por lo que me has dado, gracias por lo que me has enseñado, ¡volaré!

Así que gracias, mamá.

Un aplauso a las madres que a veces se quedan, por iniciativa propia, como personajes secundarios de la historia de nuestra vida, sin darse cuenta de que en realidad son las protagonistas absolutas del éxito de la misma.

¡Felicidades, mamás!

Las madres de Billy Elliot
5 (100%) 1 vote
Sin comentarios

Escribe un comentario

fourteen − 7 =