Noticias

Profundizando en Mr. Braithwaite


El eterno compañero de la señorita Wilkinson es, en sí mismo, una pura ambigüedad.

No hace mucho dedicamos un post a Mr. Braithwaite. Pero este personaje tiene un mundo interior en el que merece la pena detenerse a profundizar, y precisamente eso es lo que queremos hacer hoy: vamos a intentar llegar a la parte más íntima de un hombre que tiene mucho que contar.

El eterno compañero de la señorita Wilkinson es, en sí mismo, una pura ambigüedad. Se siente incomprendido y, si apuramos, quizá incluso podríamos decir que, sin ser un amargado, sí desprende cierta amargura. Y sin embargo tiene la innata capacidad de llevarse bien con todos y de no tener problemas con nadie.

En el pueblo es considerado, en parte, una “oveja negra”. Un soltero al que jamás se le ha conocido pareja en una época en la que esto siempre parecía algo raro, o bien por su posible orientación sexual o bien por los motivos por los que ninguna mujer había decidido dar el paso de unirse a él. ¿Cómo no va a dar que hablar en un lugar así y en esa época? Sin embargo, a la vez, es un hombre que ha sabido ganarse no solo el respeto sino también el cariño de todos sus vecinos. Algo que no es sencillo en un entorno que no se caracteriza precisamente por la mente abierta de los que le rodean.

Él es todo lo contrario. De mentalidad completamente abierta y liberal, está realmente avanzado en relación con la época que le ha tocado vivir. Pero quizá por ello no termina de encontrar su sitio en un pueblo así. Lo que a él le gustaría sería vivir fuera de allí, a ser posible en Londres, tocando en un grupo de éxito. Pero sabe que no es más que un sueño y que no se va a cumplir, y continúa como puede viviendo o más bien soportando su vida, una vida muy ligada a su compañera, la señorita Wilkinson.

Muchos piensan que podría estar enamorado de ella. Otros defienden que es más bien una relación de simbiosis, de mutua dependencia. Ella le paga su sueldo y él siempre está ahí para apoyarla, más allá de tocar el piano en sus clases. Existe incluso la teoría de que en el fondo no la soporta, así que hay para todos los gustos. Quizá la clave esté en fijarse bien en cómo la mira y en lo que dicen sus ojos cuando lo hace.

¿Qué opináis vosotros?

Profundizando en Mr. Braithwaite
Déjanos tu valoración
Sin comentarios

Escribe un comentario

− 1 = one